Mascarilla vs acondicionador

Estos son los puntos clave que identifican a cada uno de ellos:

- Textura: la mascarilla suele tener una fórmula más untuosa y densa que la del acondicionador, cuya textura es normalmente más ligera. Esto se debe a que la mascarilla nutre en profundidad y es un tratamiento más intenso que el acondicionador.

- Beneficios: Mientras que el acondicionador contribuye a que el pelo no se encrespe tan fácilmente y luzca mucho más suave y fácil de peinar, la mascarilla tiene una fórmula más concentrada que además de reparar la fibra capilar nutre con intensidad. 

- Aplicación: ambos se aplican de la misma forma, una nuez de producto sobre el pelo húmero y de medios a puntas para evitar que nuestro pelo se engrase. Sin embargo, la mascarilla hay que dejarla actuar unos minutos –el tiempo dependerá del tipo de tratamiento- para que haya efecto mientras que el acondicionador comienza a actuar desde el primer segundo que entra en contacto con el cabello.

- Uso: la textura ligera del acondicionador hacen que sea un producto de uso diario que puedes aplicar siempre que te laves el pelo y que ayudará a que este sea mucho más flexible, suave y fácil de peinar. Al contrario, la mascarilla hay que aplicarla 1 o 2 veces por semana como mucho y va destinada a hacer frente a un problema concreto (la sequedad, la falta de volumen, etc.)

Ya sabes cuáles son las diferencias básicas entre estos dos productos por lo que ya podrás utilizar ambos correctamente, ¡tan solo falta que localices el adecuado para tu tipo de cabello! Esta tarea es sencilla pero requiere su tiempo. Si necesitas ayuda, aquí podrás leer más sobre algunas mascarillas y acondicionadores de Phyto.