La fase telógena del crecimiento del cabello

El cabello humano basa su vida en tres fases principales: anágena, catágena y telógena. La fase anágena es aquella en la que el pelo se encuentra en proceso de brote y crecimiento activo. En la catágena empieza a dejar de crecer; y por la fase telógena es la que marca el fin de la vida del cabello. Dura entre tres y cuatro meses y desemboca en la caída. Veamos en detalle cómo funciona este proceso natural y qué podemos hacer si queremos evitarlo.

Profundizando en la fase telógena


En esta etapa, el cabello se desprende para dar lugar a un nuevo ejemplar, que lo empuja desde la base y produce su caída. Esto ocurre periódicamente con todo el pelo, dando lugar a la pérdida de unos 80 o 100 cabellos diarios en el caso de una persona adulta.

Una vez que el ejemplar en fase telógena deja de alimentarse, muere. Pero las células reestructuradas lo mantienen anclado al cuero. Cuando el ciclo vuelve a comenzar, un nuevo cabello se forma en la base del folículo y empuja al viejo, debilitado. Es entonces cuando se desprende.

Cada folículo es independiente, por lo que los ciclos son totalmente individuales. De lo contrario el cabello caería por completo cada cierto número de años, produciendo calvicie, y no de forma distribuida y poco perceptible. Aunque tal y como hemos mencionado esta parte del ciclo de nuestro cabello es totalmente normal, existen una serie de factores que pueden propiciarla de forma anticipada y producir problemas.

Los expertos aseguran que esta activación de la fase telógena puede ser provocada por eventualidades como el posparto, las hemorragias, ciertos medicamentos, alergias, cirugías, dietas agresivas o estados frecuentes de estrés. También existen padecimientos crónicos que producen una caída severa del cabello, como son el VIH, la anemia ferropénica, trastornos de la glándula tiroides, o desnutrición.

Combatir la caída del cabello


Existen productos altamente recomendados para ayudar a frenar la caída sistemática del cabello. Muchos de ellos se ofertan en formato de champú u otros usos de aplicación tópica.

Sin embargo, también podemos encontrar alternativas de ingesta para atajar el problema desde el interior del cuerpo. Es el caso de Phytophanere; un complejo vitamínico especialmente diseñado para combatir la caída y debilidad del cabello y las uñas. Este complemento alimenticio está compuesto por ingredientes de origen 100 % natural y vegetal, en compromiso con el medio ambiente y el respeto por las plantas y los animales. Contiene vitaminas B2, B5, B6 y B8 procedentes de la levadura de cerveza. Cuenta también con vitaminas C y E, además de zinc y aceites esenciales.

Estos principios actúan como antioxidantes, promotores de la síntesis de queratina y protectores de la salud del cabello. Es apto para veganos. No contiene parabenos, fragancias sintéticas, sulfatos o colorantes, por lo que son aptos para personas con diversas sensibilidades.

Como podemos ver, la caída natural del cabello es un proceso que puede suavizarse con un tratamiento adecuado. Todo ello, por supuesto, sin perder de vista los posibles factores externos que la provoquen y buscar atención médica al respecto.