A la playa con Phytoplage

Si aún no la conoces, es momento de que sepas algo más sobre ella. Phytoplage incluye cinco productos que se pueden complementar entre sí con un objetivo común: proteger, hidratar y reparar nuestro cabello. No es que esta época del año sea la única en la que tenemos que cuidar nuestra melena, pero sí es una de las candidatas perfectas para estropear nuestro pelo debido a la alta exposición al sol, al cloro y a la sal. 
Durante las vacaciones, resulta muy fácil olvidarse de las rutinas de belleza. Por eso, cuanto más las simplifiquemos, más sencillo nos será llevarlas a cabo. Los productos de la gama Phytoplage son sencillos de aplicar y no requieren que les dediques mucho tiempo, ¿con cuál de ellos te quedas?:

El básico, el champú Phytoplage, sirve para el cabello y para el cuerpo. Su textura gel crea una espuma muy ligera que consigue eliminar la arena y la sal. Desde su primera aplicación se nota cómo su médula de bambú hidrata la melena. Y si lo pruebas en la piel, verás cómo la suaviza.

Dedica 5 minutos después de aclarar el champú a nutrir de manera intensa la melena con  la mascarilla Phytoplage.

Los clásicos nunca fallan y  el aceite Phytoplage lleva sin fallar desde su lanzamiento en el año 1974. Protege el cabello del sol, la sal marina y el temido cloro. Perfecto si quieres conseguir un efecto mojado mientras tu pelo se nutre.

En un plis, el spray Phytoplage es un tratamiento exprés que rehidrata el cabello y lo desenreda rápidamente. Su formato es muy cómodo: hay que vaporizar de medios a puntas, desenredar y peinar, no necesita aclarado.

Contra el sol, el velo protector Phytoplage hace la función de escudo protector. Es una protección invisible contra los rayos UV que no engrasa nuestro cabello, pero sí le aporta un aroma a jazmín y mosqueta muy agradable y un brillo muy característico.