4 claves para sacar partido a tu mascarilla

Solemos recurrir a las mascarillas cuando nuestro cabello luce dañado, seco, quebradizo y con las puntas abiertas. Pero no hay que esperar a que el pelo diga “basta”, las mascarillas no deberían ser el último recurso sino más bien el primero, uno de los productos básicos dentro de nuestra rutina de lavado y cuidado del cabello.

Si quieres sacar el máximo partido a tu mascarilla, apunta estos 4 consejos:

1. Utiliza tu mascarilla 2 veces por semana. Cambia el chip, es un tratamiento con el que hay que ser constante, no es solo un recurso en casos de emergencias. Como se suele decir, siempre “es mejor prevenir que curar”.

2. Antes de elegir cuál vas a utilizar, dedica unos minutos a analizar tu tipo de cabello. ¿Cuál es su problema principal? ¿Está seco, lo notas muy fino, graso…? ¿Es algo habitual o reciente? Hazte estas sencillas preguntas y después opta por el tratamiento que mejor encaje con la solución que necesitas. Dar en el clavo es una garantía de éxito.

3. Tómate tu tiempo a la hora de aplicarla. No solo necesitas respetar el tiempo que indica cada tratamiento, mejor si dejas actuar la mascarilla envolviendo el cabello con una toalla. Esto propiciará a que penetre mejor y que sus efectos beneficiosos se multipliquen.

4. Tras el aclarado, seca la melena con una toalla y reparte el producto con un peine. El peine te ayudará a extender la mascarilla mechón a mechón para que todo el cabello de medios a puntas quede cubierto.

Y si no tienes claro qué mascarilla elegir… Aquí tienes algunas sugerencias:

Si tienes el cabello teñido, Phytomillesime nutre y mantiene el color.
Si tu pelo está apagado, Phytoelixir le da una dosis extra de brillo.
Si tu melena se ve dañada y quebradiza, Phytokératine Extrême es perfecta. 
Si el cabello está seco y áspero, Phytojoba se encarga de hidratarlo al máximo.